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Ventajas del entrenamiento personal en personas mayores

Patologías edad adulta

El entrenamiento personal en personas mayores no estaba contemplado hasta no hace mucho. Hoy día cada vez son más los motivos por los que está indicado. ¿Quieres saber cuáles son las ventajas del entrenamiento en personas mayores? Te lo contamos:

Pensamiento desfasado

Hasta no hace demasiado a las personas de cierta edad, se les recomendaba caminar o nadar porque son las actividades físicas más inocuas y que pueden realizarse aún teniendo alguna enfermedad. Esto ya está desfasado. El entrenamiento personal en personas mayores, o simplemente, el ejercicio físico está recomendado e indicado. Eso sí, debe ser adaptado a las características propias de esta edad y de la persona en cuestión.

La tercera edad nos afecta a todos

Para comenzar es necesario explicar porqué esta etapa de la vida hay que considerarla a la hora de plantear un programa de ejercicio.

Cambios propios de la edad

Existen ciertos cambios que se dan cuando ya tenemos cierta edad. Son cambios naturales y que le ocurren a todas las personas en mayor o menor medida. No vamos a enumerar uno a uno todos los cambios pero sí mencionar que a grandes rasgos lo que ocurre es que todo funciona menos y peor. Y ello, ocurre en todos los órganos y sistemas corporales.

Por citar algunos ejemplos: perdemos masa muscular y con ello fuerza por eso los ancianos son «más débiles»(entre otros motivos).

Entrenamiento personal en personas mayores de 65

Nuestro cerebro también se hace mayor: a partir de los 40, perdemos un 5% del peso cada diez años y aunque la pérdida de neuronas no es tan considerable como se pensaba, sí se ve afectada la conducción del impulso nervioso y capacidades como la atención o la memoria.

Por otro lado, la grasa se concentra no sólo en el cuerpo sino más importante aun, en las vísceras, por lo que el metabolismo de la glucosa (o azúcar) se ve alterado pudiendo desarrollar diabetes. Y como éstos, existen un sin fin de ejemplos.

La tendencia actual

Es importante considerar a la población anciana de un país. Sobretodo si la pirámide de población de nuestro país es invertida o, lo que es lo mismo con tendencia al predominio de personas añosas. Porque todo esto que estamos explicando, nos va a afectar si no nos afecta ya. Probablemente cuando uno es joven y se encuentra bien, haga caso omiso a lo que estamos avanzando que ocurrirá. Pero estar informado, hará que tomemos medidas para prevenir o retrasar el deterioro propio de la edad.


Ventajas del entrenamiento personal con más de 50

Es cierto que no es lo mismo tener 50 que tener 90. Por eso a la hora de hacer ejercicio tampoco hay que trabajar lo mismo con unas personas que con otras.

1. Entrenamiento entre los 50 y 65 años:

El entrenamiento personal en personas mayores está recomendado en edades tempranas porque a estas edades buscarle un hueco al ejercicio lo vemos como un problema. Aun encontramos personas que trabajan, que saben de los beneficios del ejercicio, pero que les cuesta establecerlo en su agenda. El entrenamiento les compromete a entrenar y superarse. No es lo mismo ir a una clase grupal que si falto no pasa nada porque no se nota entre la multitud, que tener una cita tú a tú con alguien. Además, más allá de los beneficios, juega casi un papel más importante en el tema de liberación de estrés y autocuidado/ autodedicación personal.

Entrenamiento personal en personas mayores de 50

2. Entrenamiento con más de 65 años:

En edades más avanzadas las ventajas del entrenamiento en personas mayores radican en :conservar la movilidad, la agilidad mental y física, a prevenir la osteoporosis, preservar la memoria y prevenir caídas (y por tanto fracturas que podrían llevarnos a la dependencia) por mencionar algunos beneficios. Parece que a estas edades debemos permanecer sentados de cara al televisor pero moverse es la mejor medicación. La dedicación en exclusiva del entrenador es un factor que debemos tener en cuenta. Precisamente porque cuando nos hacemos mayores nos «hacemos más torpes» porque nuestras funciones se enlentecen, nuestra reacción es menor, nuestra atención y, en algunos casos, ya padecemos problemas de vista u oído, es motivo suficiente para considerar un entrenamiento personal.

Entrenamiento en personas mayores

Consideraciones especiales

Mientras alrededor de los 50 podemos estar debutando con una diabetes, colesterol o hipertensión, más allá de los 65 puede que encontramos el fenómeno que en el ámbito médico se conoce como «polifarmacia». Personas que tienen varias enfermedades, crónicas o no, y por tanto, varios fármacos que tomar al cabo del día.

Como bien sabemos, todos los medicamentos tienen efectos secundarios. Algunos promueven la micción, otros pueden producir mareos, otros elevan la tensión arterial, etc. Parece algo inocuo pero en materia de ejercicio, tiene su relevancia.

¿Qué le pasaría a alguien que no bebe demasiada agua y que toma un fármaco que le hace orinar si le sometiéramos a un esfuerzo físico intenso? Probablemente sería candidato a un desmayo por el efecto de la medicación sumado a una sudoración profusa y una baja ingesta de agua. ¿O qué le sucedería a alguien que es hipertenso que ha olvidado tomar ese día su medicina y viene a hacer ejercicio al hacer unos ejercicios de fuerza intensos o de cardio? Es candidato a un accidente cerebrovascular porque hacer ejercicio con una tensión elevada no es recomendable. ¿Y si alguien tiene artrosis en las rodillas y le indicamos que debe hacer series de ejercicios en bicicleta? Probablemente al poco tiempo de estar haciendo ejercicio, deje de venir porque su artrosis ha ido a más.

Conclusión

No sé si me explico… No todos los ejercicios son válidos para todos o lo que hace tu vecina que a ella le va bien, no tiene porqué irte bien a ti. Las ventajas del entrenamiento en personas mayores está comprobado pero el entrenamiento debe adaptarse a cada caso y no al revés.